Los comienzos del estudio de las enfermedades alérgicas se remontan a principios del siglo XX, a partir de los siguientes hitos:

  • Definición de “anafilaxia” por Portier y Richet (1902).
  • Definición de “alergia” por von Pirquet (1906).
  • Primeros tratamientos de hiposensibilización (Noon y Freeman, 1911).
  • Estudios sobre “supersensibilidad” (Prausnitz y Küstner, 1921).
  • Definición de “atopia” y primera clasificación de los fenómenos de hipersensibilidad (Coca y Cooke, 1923).

La alergia es una hipersensibilidad a una sustancia particular que, si se inhala, ingiere o en contacto cutáneo produce unos síntomas característicos, es decir, el efecto perjudicial de hipersensibilidad del organismo.

La sustancia a la que se es alérgico se denomina “alérgeno”, y los síntomas provocados son definidos como “reacciones alérgicas”. Cuando un alérgeno penetra en el organismo de un sujeto alérgico, el sistema inmunitario de éste responde produciendo una gran cantidad de anticuerpos llamados IgE ( alergia inmediata o tipo I) o una  estimulación celular ( alergia retardada o celular). La sucesiva exposición al mismo alérgeno producirá la liberación de mediadores químicos, en particular la histamina, que producirán los síntomas típicos de la reacción alérgica.

Una alergia es, por tanto,  una reacción anormal  y exagerada del sistema inmune ante sustancias que habitualmente son bien toleradas en la población general.

Alergología

La especialidad médica que estudia las enfermedades relacionadas con procesos alérgicos es la Alergología. La Alergología está muy relacionada con otras especialidades como   Inmunología,   Dermatología,   Neumología y  Otorrinolaringología, puesto que en los procesos alérgicos interviene el sistema inmunitario, y sus manifestaciones aparecen  en el aparato respiratorio,  en la piel y en el aparato digestivo